viernes, 6 de mayo de 2016

Función de las marcas

Evidentemente el jabalí, como todas las especies de mamíferos, marcan su territorio, aunque no esté muy claro que es lo que marcan, si un territorio fijo y determinado o su presencia. Esto segundo es importante en especies que realizan importantes desplazamientos estacionalmente, como es el caso del jabalí.
En los carnívoros machos y hembras marcan sus territorios, pero en los ungulados parece ser que solo lo hacen los machos, aunque las hembras también sean territoriales o al menos eviten la presencia de otras hembras.
En el caso de los jabalíes la pregunta inicial es si marcan los bordes de su territorio, si concentran las marcas en las bañeras y/o en los puntos de agua, dos elementos muy importantes en un medio relativamente seco, especialmente en verano, o si marcan en ambos lugares: borde de territorio y bañeras y/o puntos de agua.
En las especies que marcan sus territorios, además de marcas zonas interiores, también marcan los bordes, pero surge una interesante cuestión: que ocurre cuando el final del territorio es frontera con una zona sin presencia de otros congéneres, como pueda ser una zona urbanizada, un gran río o cualquier otro elemento que imposibilite la presencia de la especie.

En el caso del jabalí unas marcas están realizadas de forma intencionada pero algunas parecen más producto de la casualidad y no de la intencionalidad. Cuando un jabalí se desplaza impregnado de barro este se adhiere a las hierbas y arbustos de la orilla del sendero, así como a la corteza de árboles que se encuentran en pasos estrechos donde el jabalí se tiene que rozar con ellos forzosamente. Estas últimas marcas no han sido tenidas en cuenta (representan un porcentaje muy pequeño, por debajo del 5%)  aunque en algunas ocasiones no esté claro si han sido o no intencionadas.
La presencia del jabalí es constante en el 100% del territorio, ya que todo es una maraña de senderos, incluso en la espesura de la smilax aspera donde la rompen para abrirse camino. Además aparece barro constantemente en los arbustos dejado al pasar, excrementos, hozaduras o palmitos atacados, por lo tanto las zonas sin marcas es porque los jabalíes no han marcado en ellas.
Resulta muy extraño y no he sido capaz de aclararlo ¿Cómo es posible que aparezca barro en arbustos y en rascaderos cuando no aparece ninguna bañera en una gran distancia? Para que el barro impregne herbáceas o arbustos al pasar, no de forma intencionada, el animal debe llevar adherido al cuerpo una cierta cantidad de barro y este tiene que estar mínimamente húmedo y ninguno de los dos factores, especialmente el primero, parece que se pueda dar a varios cientos de metros de la bañera, excepto que vallan marcando el territorio por partes, o sea, cuando tienen marcado la parte más próxima a la bañera pasan de largo y reservan el barro que llevan impregnado para las zonas más lejanas.

El siguiente trabajo ha consistido en batir lo más homogéneamente posible el territorio para localizar todas la marcas, bañeras y puntos de agua. En unas zonas el rastreo resultaba fácil pero una parte importante de la zona boscosa es una maraña de smilax aspera por donde no resulta nada fácil desplazarse. El área abarcada ha sido de unas 300ha. Dos detalles muy importantes para comprender estos datos es que la zona está, aparentemente, claramente diferenciada en dos zonas separadas por una carretera, Bellvei-Baronia,  quizás la carretera no sea una frontera importante y posiblemente el territorio de un grupo de jabalíes dado abarque ambos lados de la carretera, pero ocurre, casualmente, que a ambos lados de la carretera haya un cambio relativamente importante de orientación y biotopos. El segundo detalle es que toda la zona está claramente delimitada y prácticamente aislada de otras zonas naturales por la urbanización de Baronia del Mar, la N-340 bordeada a su vez de campos de cultivo y un polígono industrial y la carretera Bellvei-Calafell. En esta última hay un tramo que es permeable a los jabalíes por unos pocos pasos muy concretos puesto que a ambos lados alternativamente o en paralelo hay cortados y canteras.
Foto: José Sánchez Trullén

Tipos de marcas
Se han localizado 1.448 marcas.
Se ha caracterizado 7 tipos de marcas diferenciadas en los árboles, tanto en el rastro dejado como en los distintos porcentajes de grosor del árbol, ubicación  y relaciones con otros tipos (agrupaciones de marcas). Aparte de estas marcas en los árboles también se rascan en rocas aunque en un porcentaje mínimo, 8 en total, en cambio tienen especial querencia por los postes de madera de tendidos eléctricos, 6 en total, marcando un porcentaje muy alto respecto a los disponibles. También ha aparecido, al margen de este trabajo, un rascadero en una estaca y en otras zonas utilizan montones de fiemo y rara vez tocones de árboles cotados.
 Rascadero en poste de tendido eléctrico
 Rascadero en fiemo
 Rascadero en roca
 Rascadero en tocón
Rascadero en estaca
Rascadero sobre mata de hierba, cosa rara
Prácticamente todas las marcas se encontraban dentro de las zonas más o menos boscosas, las marcas en árboles aislados en zonas de barbecho o eriales son excepciones.
Es muy inusual cualquier tipo de marca de colmillo reciente, tipos 3-4-5, que no vaya acompañada de barro.
Aparecen también con relativa frecuencia árboles donde aparecen marcas de colmillos desde el tipo 2 al 5 antiguas, el árbol ha cicatrizado y la madera ya ha envejecido, por lo que son antiguas marcas en desuso, estas no han sido incluidas en las estadísticas, en conjunto han representado algo menos de un 5%.

             Tipo 0
Aquí se incluyen dos marcas muy distintas, se han unido en el mismo apartado debido a que son dos rarezas, 23 marcas totales. Por un lado están los árboles partidos. Se puede pensar si no se presta atención que han sido partidos sin intención al frotarse en ellos, pero el tipo de corte y el hecho de que aparezcan marcas de los dientes demuestran la intencionalidad. Estos son 21 de los 19 incluidos en este apartado.

La otra marca es la más rara de todas, solo 3, son árboles en los que se tumban para rascarse continuadamente, el resultado es un árbol que crece casi en plano. Lo curioso de esta maraca es que las tres están concentradas en una zona muy especial por ser una zona con una concentración única de bañeras y marcas de todo tipo, es el Spa de los jabalíes.
 Este rastro es muy raro de ver, se tumban reiteradamente impidiendo el crecimiento del árbol
Esto pasa muy desapercibido pues parecer una arbolillo partido por cualquier motivo y por cualquier animal o persona, pero las marcas de los dientes delatan la intencionalidad 
            Tipo 1
Este tipo de marca es un simple rascadero con barro pero sin ninguna marca de colmillos, ya comenzada la toma de datos empezó a quedar claro que aquí había dos cosas distintas pues hay árboles donde se rascan en alguna ocasión y en los que puede aparecer mucho o poco barro, pero hay otros en los que se rascan repetidamente, de tal forma que la corteza aparece claramente desgastada. Estos últimos siempre tienen bastante barro y se caracterizaron como tipo aparte, denominándoseles 1+.
El tipo 1 es sin duda el más abundante, 577, y aparece repartido de forma muy homogénea por todo el territorio.



             Tipo 1+
Este tipo de marca no es muy abundante, 114 del total y a diferencia del 1 no se reparte de forma homogénea por el territorio, apareciendo varios vacíos. Estos datos están algo infravalorados pues se separó de 1 cuando ya se tenían hechas algunas zonas, por lo que serían algunas más.





             Tipo 2
Este tipo de rastro es un rascadero donde aparece alguna marca no muy llamativa de colmillo, en ocasiones no resulta fácil de reconocer pues a menudo algunas de estas marcas no parece claro que sean intencionadas, pudiendo ser producto de la casualidad, al estar a la altura de una zona estrecha de paso o al rascarse. Pero en la mayoría de ocasiones queda clara la intencionalidad.
Es la segunda marca más numerosa, 304. Aunque en un porcentaje muy alto de este tipo el árbol también tiene barro, de rascarse, en algunas ocasiones las marcas están sin barro y sin rastro de que el animal se haya rascado.
El rascado en estos árboles suele ser tipo 1 y no 1+, o sea no son de uso continuado.




             Tipo 3
Este es el tipo de marca más numeroso después del 1 y el 2, 228 en total,  y se reconocen fácilmente, los árboles tienen una importante cantidad de marcas de colmillos y en la mayoría de los casos se aprecia a simple vista que están deformados, pero no aparecen zonas descortezadas. Esta marca está bastante uniformemente repartida por el territorio.






             Tipo 4
Este tipo de marca es como la 3, muchas marcas de colmillos, pero ya aparecen zonas descortezadas con intencionalidad, en la 3 puede aparecer una pequeña zona descorteza porque han coincidido 2 o 3 colmillazos, pero en la 4 se aprecia que buscan descortezar. Quizás sea un paso precio a un gran descortezamiento, tipo 5, pero la cantidad de ellas, 127, unido a otras viejas en desuso y a que los datos estadísticos difieren del tipo 5 parecen indicar que su fin no era llegar a un gran descortezamiento.



             Tipo 5
Es la marca menos abundante, 55 del total. Estos árboles son muy llamativos por el gran descortezamiento y aparecen repartidos de forma bastante uniforme por el territorio, unos relacionados con las bañeras, pero otros repartidos por todo el territorio.



 Es raro que llegue a anillarlos totalmente hasta matarlos, en este caso la intencionalidad no deja lugar a dudas, además aunque no se aprecia en la foto lo hizo en dos tandas
Aparecen a menudo árboles marcados tipo 2-3-4 y 5 que han sido dejados de utilizar
   
          Tipos de marcas, sexo y edad
A parte del motivo de estas marcas, territorialidad o no, o complementariamente a su función es averiguar la relación de sexo y edad en estos marcajes. De entrada parece muy probable que la marca tipo 1 la realicen todos, la duda es sí es intencionada, un marcaje, o no. Unos rascaderos apenas tienen un poco de barro mientras otros tienen una cantidad importante, la duda con estas marcas es si su ubicación es aleatoria o intencionada. Aunque este tipo de marca está repartida de forma bastante uniforme por todo el territorio sí que se aprecian concentraciones en los bordes del territorio lo que parecería evidenciar una intencionalidad de marcaje.
El resto de marcas es evidente que son intencionadas, tanto el tipo 1+ un rascadero al que acuden asiduamente no parece casual, como el resto, cuando insistentemente se marca con los colmillos también es evidente una intencionalidad. La marca tipo 5 parece evidente que la realizan solo los machos y posiblemente solo los más dominantes y con toda probabilidad sea un marcaje territorial. La 4 también parece lógico que solo la realicen los machos, son marcas profundas de, aparentemente, grandes colmillos. La 1+, la 2 y la 3 la pueden realizar tanto hembras dominantes como grupos de machos jóvenes. Puesto que en el resto de ungulados las hembras no suelen marcan sus territorios, al menos de forma aparente, es probable que estas marcas sean de machos jóvenes o adultos no dominantes, esto queda como duda.

             Caracterización de cada tipo de marca
De entrada al comenzar el estudio se partía de tres marcas distintas: la 1 la 2-3 y la 4-5 indiferenciadas entre sí, pero según avanzaba la toma de datos resultaba evidente que había diferencias en las marcas dejadas en la corteza y que no eran casuales. Enseguida  resultó evidente la diferencia entre la 1 y la 1+, en el resto empezó a verse la diferencia al comparar los datos de grosor del árbol elegido y de la ubicación.

                El grosor de los árboles elegidos

En estas dos gráficas donde se compara el grosor elegido para las distintas marcas (en porcentaje dentro de cada tipo, o sea, en el tipo 1 el 34,8% de las marcas están en árboles de menos de 10 centímetros, el 26,8 entre 11 y 20 centímetros y el 38,2 en más de 20 centímetros) se aprecian claras diferencias entre unos y otros. Hay que tener en cuenta que este clima es relativamente seco, 550mm anuales, unido a que es una zona caliza lo que conlleva un crecimiento lento y unas cortezas muy duras, por lo que parece comprensible que a la hora de marcas los colmillos se eviten árboles gruesos por su dureza, esto puede explicar la elección de grosores pequeños para el tipo 5, ya que normalmente eligen árboles de grosores grandes para este tipo de marcaje, por experiencia de rastreo en otras zonas con una pequeña diferencia a favor de los de grosor intermedio. En esta zona aunque la mayoría de los árboles tienen grosores de menos de 30 centímetros no faltan árboles de mayor grosor, en cualquier caso estando presentes árboles de más de 30 centímetros elegían más pequeños.
 En 1 apenas hay diferencias entre los grosores elegidos, en 1+ se aprecia claramente la elección de un grosor superior más, especialmente entre 11 y 20 centímetros. El tipo 2 y 3 son similares en porcentajes, lo que parece indicar una similitud de marcaje y entre 4 y 5 también se aprecia una diferencia en los grosores elegidos.
La elección de los grosores es uno de los indicativos de la individualidad de cada tipo de marca.

             La ubicación
Al comenzar el trabajo se partía de la hipótesis de que concentraban muchas marcas en las bañeras y puntos de agua permanentes y sus alrededores (hay que tener en cuenta que esta zona en verano carece de agua y los pocos puntos donde se mantiene son muy importantes para toda la fauna) pero esto enseguida resultó no ser así, puesto que hay bañeras que concentran marcas y otras que no, los puntos de agua carecían de importancia.
En zonas con sotobosque muy denso apenas aparecen rastros, a pesar de que son zonas que usan regularmente lo que queda evidenciado por la maraña de sendas que las recorren, la marcas en H están fuera de sendas pero en zonas con poco sotobosque. Evidentemente para una especie como el jabalí el sotobosque denso no resulta un problema porque es capaz de desbrozar lo que haga falta y de hecho es lo que hace, así que parece evidente que las zonas de sotobosque denso e impenetrable, para los seres humanos, es porque no les interesa por el motivo que sea, de lo contrario ya se encargarían de desbrozarlas y darles uso.

En estas gráficas S1 es una senda muy sutil que apenas se nota, S2 es una senda por donde pasa gente y está muy marcada y H está fuera de cualquier senda aparente. Se vuelven a apreciar claras diferencias, en este caso no muy importantes ente 1 y 1+ y sí entre 2 y 3, resultando, curiosamente muy similares 3 y 5. Hay que tener en cuenta que mi percepción de lo que es un sendero no es la misma que ellos puedan tener, pero sí que es evidente para cualquiera, mínimamente experimentado, si un sendero es muy utilizado o no, en base a esto se ha hecho la diferencia entre H y S1, un porcentaje de las marcas podrían no estar correctamente ubicadas, pero en cualquier caso es un porcentaje pequeño.